La Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos es un documento declarativo adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resoluci贸n 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en Par铆s, que recoge los derechos humanos considerados b谩sicos.La uni贸n de esta declaraci贸n y los Pactos Internacionales de Derechos Humanos y sus Protocolos comprende lo que se ha denominado la Carta Internacional de Derechos Humanos. Mientras que la Declaraci贸n constituye, generalmente, un documento orientativo, los Pactos son tratados internacionales que obligan a los Estados firmantes a cumplirlos.

LOS DERECHOS HUMANOS EN LA DECLARACI脫NUNIVERSAL 鈥.
INTRODUCCI脫N
Los derechos humanos surgen a ra铆z de una historia cargada de sufrimiento para la humanidad, el fascismo y nazismo de la segunda guerra mundial forman parte de este origen.
Tras la concepci贸n de estos derechos se encuentra el esfuerzo y sufrimiento de muchas personas solitarias o pueblos completos, en donde muchos de ellos dieron la vida en busca de su reconocimiento.
La declaraci贸n universal ubica su origen en el mero nacimiento de los seres humanos 鈥渓ibres e iguales en dignidad y derechos鈥.
Los derechos humanos no admiten discriminaci贸n alguna y son completamente universales, formando parte de un todo, en donde la violaci贸n de uno de estos derechos, implica la transgresi贸n de otros.
El estado de derecho es aquel que se funda en la universalidad e imparcialidad de la ley, generada en la voluntad del pueblo libremente expresada, es por ello que la inexistencia de la democracia (completamente necesaria para la conformaci贸n de un estado de derecho), hace casi impracticable el cumplimiento de los derechos humanos.

La declaraci贸n universal de los derechos humanos es un conjunto de normas jur铆dicas, la cual prima sobre cualquier legislaci贸n nacional y debe ser adaptada a la declaraci贸n universal y pactos internacionales.
Esta declaraci贸n es el resultado de un acuerdo de concenso entre todos los pueblos de la tierra, y por esto se obliga a su estricto cumplimiento en todos los estados nacionales.
El origen de esta declaraci贸n se centra principalmente en la traum谩tica experiencia del fascismo y nazismo de la segunda guerra mundial, es por esto que se cre贸 la Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU), como medida de lucha contra estos flagelos, adem谩s de acordar la declaraci贸n que es el alma de las relaciones internacionales. Aprobando el 25 de junio de 1945 la carta de las naciones unidas, en donde se citan las intenciones de la humanidad de la siguiente manera:
鈥淣osotros los pueblos de las naciones unidas estamos dispuestos s librar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y de generaciones grandes y peque帽as, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto de las obligaciones emanadas de los tratados y otras fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto mas amplio de libertad鈥.
ATENTADOS CONTRA LA HUMANIDAD.
El hambre y la miseria:
El mayor sue帽o del ser humano es el advenimiento de un mundo en que los seres humanos est茅n completamente libres del temor y la miseria.
Para el cumplimiento de este sue帽o, los pueblos se han visto obligados a promover el progreso y a elevar el nivel de vida, dentro de un concepto mas amplio de libertad. Lo que implica que toda persona tiene derecho a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperaci贸n internacional, de acuerdo a la organizaci贸n y los recursos de cada estado, la satisfacci贸n de los derechos econ贸micos, sociales y culturales, indispensables para su dignidad y libre desarrollo de su personalidad..
鈥 Todos los hombres, mujeres y ni帽os tienen el derecho inalienable a no padecer hambre y mal nutrici贸n a fin de poder desarrollarse plenamente y conservar sus facultades f铆sicas y mentales. La sociedad posee en la actualidad recursos, capacidad organizadora y tecnolog铆a suficiente; por lo tanto, la capacidad para alcanzar esta finalidad. En consecuencia, la erradicaci贸n del hambre es un objetivo com煤n de todos los pa铆ses que integran la comunidad internacional, en especial de los pa铆ses desarrollados y otros que se encuentran en condiciones de prestar ayuda.鈥
(Declaraci贸n universal sobre la erradicaci贸n del hambre y la malnutrici贸n, ONU, 17 de Diciembre de 1974).
Los actos barbarie
el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajante para la conciencia de la humanidad.
por ello, todos los pueblos y naciones deben esforzarse, con el fin de que los individuos como las instituciones promuevan mediante la ense帽anza y la educaci贸n y por medidas progresivas de car谩cter nacional e internacional, el reconocimiento y la aplicaci贸n universal y efectivos de los derechos humanos.
PROCLAMA
Los derechos humanos son los derechos de las personas frente al estado. por ello establecen, limites al uso del poder y originalmente nacieron solo con ese car谩cter defensivo, pero m谩s all谩 de eso, hoy se proyectan como modo de relaci贸n humana, plenos de libertad y vida proponiendo principios y valores 茅ticos siempre mas plenos.
(Art. 30) nada de declaraci贸n universal de los derechos humanos podr谩 interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al estado, a un grupo o a una persona para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresi贸n de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta declaraci贸n.
De acuerdo con esas afirmaciones, la declaraci贸n reconoce a todos los seres humanos los siguientes derechos fundamentales, que significan la obligaci贸n inderogable para todos los estados:
(Art.3) Todo individuo tiene derecho a la vida, la libertad y la seguridad de su persona.
(Art.4) Nadie ser谩 sometido a esclavitud ni a servidumbre.
(Art.5) Nadie ser谩 sometido a torturas, ni a penas o tratados crueles, inhumanos o degradantes.
(Art.9) Nadie podr谩 ser arbitrariamente detenido, preso, ni desterrado.
(Art.12) Nadie ser谩 objeto de ingerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra y su reputaci贸n.
El nivel de la deshumanizaci贸n de una sociedad puede medirse por el tipo y la cantidad de actos de barbarie que se producen en ella y por la existencia o no de recursos jur铆dicos para que las v铆ctimas de ellos puedan defenderse.
Conforme a la declaraci贸n universal, los derechos humanos que permiten esa defensa son los siguientes:
(Art.8) Derecho a un recurso efectivo ante los tribunales competentes, que les amparen contra estos que violan sus derechos.
(Art.10) Derecho, en condiciones de plena igualdad a ser o铆da p煤blicamente y con justicia, por un tribunal independiente e imparcial, para la determinaci贸n de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusaci贸n en contra de ella en materia penal.
(Art.11) Derecho a que se presuma su inocencia, mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley, en juicio p煤blico, donde se hayan asegurado todas las garant铆as para su defensa.
En caso de que los derechos antes mencionados no estuvieren garantizados, en caso de persecuci贸n, toda persona puede o tiene.
(Art.14) Derecho a buscar asilo, y a disponer de 茅l, el cualquier pa铆s, siempre y cuando con ello no se busque evitar los efectos de una acci贸n judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los prop贸sitos y principios de las Naciones Unidas.
La tiran铆a y la opresi贸n
En la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos se encuentra establecida en sus art铆culos 21 y 28 se帽alando dentro de sus l铆neas generales que La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder p煤blico. Y que las personas est谩n sujetas a las limitaciones establecidas por la ley con el 煤nico fin de asegurar. El reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los dem谩s, de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden p煤blico, y del bienestar general, en la sociedad democr谩tica.
Ahora bien, si en una sociedad que se dice ser democr谩tica no se cumplen dichas condiciones y no se reconocen los derechos ni las garant铆as a los habitantes de la misma, se estar铆a autom谩ticamente en presencia de un orden tir谩nico y de opresi贸n, por lo que en la mencionada Declaraci贸n se reconocen una serie de derechos que vienen a resguardar y a proteger lo antes se帽alado:
Por ejemplo:
*Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religi贸n (Art.18).
*Derecho a la libertad de opini贸n y expresi贸n (Art.19).
*Derecho a participar en el gobierno de su pa铆s, el que implica el derecho de reuni贸n y asociaci贸n pac铆fica. (Art.20 y 21).
*Y no olvidemos los preceptos contenidos en el art铆culo 19 de nuestra Constituci贸n Pol铆tica.
La libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intr铆nseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.
Los Estados miembros se han comprometido a asegurar, en cooperaci贸n con la Organizaci贸n de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo de los derechos y libertades fundamentales del hombre.
Con lo antes mencionado, puede establecerse que responde a tres principios fundamentales, los cuales son:
Los derechos humanos son fundacionales:
Mas all谩 de la pol茅mica filos贸fica que discute si los derechos humanos tienen su origen en la 鈥渓ey natural鈥, o son una 鈥渃reaci贸n hist贸rica鈥 o mas bien resulta de una 鈥渃reaci贸n legal del estado鈥, el articulo primero de la Declaraci贸n Universal centra su origen en el mero nacimiento de los seres humanos 鈥渓ibres e iguales en dignidad y derechos鈥 鈥 dotados como est谩n de raz贸n y conciencia鈥, obligados a 鈥渃omportarse fraternalmente los unos con los otros鈥.
Por ello, ninguna sociedad puede construir un orden institucional, sus leyes, sus normas y sus valores fundamentales que organizan las relaciones sociales, econ贸micas, pol铆ticas y culturales, ignorando lo establecido en la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos.
No importa el tipo de sociedad, pero para que cualquiera de ellas sea considerada leg铆tima, respetable y respetada por todos los pueblos, debe dar respuestas adecuadas a los requerimientos que emanan de esta declaraci贸n.
Es por ello que en el art铆culo 2潞, del pacto internacional de derechos civiles y pol铆ticos establece que 鈥淐ada uno de los estados partes en el presente pacto, se comprometen a respetar y garantizar a todos los individuos que se encuentran en su territorio y est茅n sujetos a su jurisdicci贸n鈥, 鈥淐ada estado parte se compromete a adoptar, con arreglo a sus procedimientos constitucionales y a las disposiciones del presente pacto, las medidas oportunas para dictar las disposiciones legislativas o de otro car谩cter, que fuesen necesarias para hacer efectivos los derechos reconocidos en el presente pacto y que no estuvieren ya garantizados鈥︹
Los derechos humanos son universales:
Con el prop贸sito de velar por el cumplimiento de la universalidad de los derechos humanos se ha establecido el Comit茅 de derechos humanos de las Naciones Unidas, adem谩s de un sistema completo, para que la comunidad internacional juzgue las violaciones de estos derechos, por cualquier pa铆s.
Conforme con el art铆culo 6 de la carta de las Naciones Unidas:
鈥淭odo miembro de las Naciones que hayan violado repetidamente los principios contenidos en esta carta, podr谩 ser expulsado de la organizaci贸n por la asamblea general a recomendaci贸n del consejo de seguridad鈥.
Los derechos humanos no admiten discriminaci贸n alguna:
Todos los estados se encuentran obligados a respetar los derechos humanos sin distinci贸n alguna de raza, color, sexo, idioma, religi贸n, opini贸n pol铆tica o de cualquier otra 铆ndole, origen nacional o social, posici贸n econ贸mica, nacimiento o cualquier otra condici贸n. 鈥淎rt. 2, de la declaraci贸n universal de los derechos humanos鈥.
Los derechos humanos son una totalidad sistem谩tica:
La violaci贸n de cualquier derecho en particular, afecta como un todo los derechos humanos. Siempre que se viola uno de estos derechos, se afecta la dignidad humana, la que es indivisible, y por ello toda persona humana es agraviada.
Por ejemplo, el hambre hace impracticable la libertad de expresi贸n.
De la misma manera debe advertirse que los derechos humanos no pueden existir sin el reconocimiento del derecho a la libre determinaci贸n del pueblo, y viceversa, y ambos no existen sin el aut茅ntico estado de derecho y una sociedad efectivamente democr谩tica, las que a su vez suponen la vigencia de los derechos fundamentales y de la soberan铆a del pueblo.

DERECHOS HUMANOS EN AM脡RICA LATINA
La situaci贸n de los derechos humanos en Am茅rica Latina var铆a mucho de pa铆s a pa铆s. En algunos, como en Colombia, las desapariciones, las ejecuciones sumarias y la tortura han alcanzado proporciones epid茅micas. En otros, como en Per煤, cientos de presos inocentes contin煤an en la c谩rcel, falsamente acusados de "actividades subversivas". En otros m谩s, las violaciones m谩s comunes son la brutalidad policial, las condiciones inhumanas en las c谩rceles, y las violaciones a los derechos econ贸micos y culturales. Si hay una violaci贸n que es com煤n, hoy en d铆a, a la mayor parte de los pa铆ses de Am茅rica Latina, es la impunidad, la falta de castigo - y a menudo de investigaci贸n - a aquellos que son responsables por cometer los abusos m谩s viles contra los derechos humanos.
La historia de Am茅rica Latina est谩 plagada de opresiones, de gobiernos de facto, y de otros que aunque supuestamente democr谩ticos se comportan como verdaderas dictaduras. Los derechos humanos han sido y siguen siendo frecuentemente dejados de lado, como ideales perfectos pero molestos en 茅pocas de conflictos internos.
En Am茅rica Latina durante la d茅cada de los a帽os 70 y fines de la d茅cada del 80, la mayor铆a de los pa铆ses de este lado del mundo fueron victimas de reg铆menes militares, los que con su intervenci贸n interrumpieron todo el estado de derecho imperante en estos pa铆ses. Todos los derechos fundamentales de las personas fueron eliminados con un resultado de miles de detenidos desaparecidos, de ejecutados pol铆ticos, de torturados, exiliados, relegados y personas privadas de libertad.
Durante este periodo, adem谩s de eliminar el principal derecho que tiene toda persona que es el derecho a la vida, tambi茅n se vieron interrumpidos los derechos b谩sicos, como son el derecho al trabajo, la educaci贸n, el derecho de asociaci贸n y la libertad de expresi贸n, entre otros.
En Chile, el r茅gimen militar, con la violaci贸n sistem谩tica a los derechos humanos, dej贸 un saldo de 1.102 personas detenidas desaparecidas, 2.045 personas ejecutadas por el solo hecho de pensar diferente. Adem谩s cabe agregar una gran suma de v铆ctimas de tortura y da帽o psicol贸gico e impedimento de su libertad sin tener la posibilidad de tener un juicio justo.
En Chile se perdi贸 absolutamente el estado de derecho, con una junta militar que se instaur贸 a partir del golpe de estado de 1973, terminando con el gobierno de Salvador Allende, que fue el 煤ltimo gobierno democr谩tico elegido libremente por el pueblo antes de 茅sta.

EL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POL脥TICOS (PIDCP), ADOPTADO POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS MEDIANTE LA RESOLUCI脫N 2200A (XXI), DE 16 DE DICIEMBRE DE 1966, ENTRADA EN VIGOR EL 23 DE MARZO DE 1976.
EL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS ECON脫MICOS, SOCIALES Y CULTURALES (PIDESC), ADOPTADO POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS MEDIANTE LA RESOLUCI脫N 2200A (XXI), DE 16 DE DICIEMBRE DE 1966 Y ENTRADA EN VIGOR EL 3 DE ENERO DE 1976.
LOS PROTOCOLOS FACULTATIVOS CORRESPONDIENTES (EL PROTOCOLO FACULTATIVO DEL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POL脥TICOS Y EL SEGUNDO PROTOCOLO FACULTATIVO DEL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POL脥TICOS, DESTINADO A ABOLIR LA PENA DE MUERTE)
LA DECLARACI脫N UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS, ADOPTADA POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS EN SU RESOLUCI脫N 217 A (III), DE 10 DE DICIEMBRE DE 1948 EN PAR脥S.
La Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos tiene car谩cter de derecho internacional consuetudinario; puesto constituye unas orientaciones o l铆neas a seguir, aunque es citada frecuentemente en las leyes fundamentales o constituciones de muchos de pa铆ses y en otras legislaciones nacionales, no obstante, no tiene el tratamiento de acuerdo internacional o tratado internacional.
Los dos Pactos Internacionales: el de Derechos Econ贸micos, Sociales y Culturales y el de Derechos Civiles y Pol铆ticos, constituyen acuerdos vinculantes, aprobados por la Asamblea General en 1966, desarrollan la Declaraci贸n Universal, ya que plasman en obligaciones jur铆dicas los derechos que figuran en ella y establecen 贸rganos para vigilar el cumplimiento por los Estados partes. Estos dos Pactos reciben tambi茅n el nombre de Pactos de Nueva York.
Derechos individuales es un concepto perteneciente al Derecho constitucional, nacido de la concepci贸n liberal que surgi贸 de la Ilustraci贸n, que hace referencia a aquellos derechos de los que gozan los individuos como particulares y que no pueden ser restringidos por los gobernantes, siendo por tanto inalienables, inmanentes e imprescriptibles.
En 1688 en Inglaterra, Jacobo II, tras no encontrar el apoyo necesario para reinar, dej贸 el trono sin violencia y se lo ofreci贸 a Guillermo de Orange. As铆 triunf贸 鈥淟a Revoluci贸n Gloriosa鈥, que estableci贸 la Monarqu铆a Parlamentaria sin dejar un solo muerto y se institucionalizaron los Derechos Individuales que tuvieron como base la Carta de la Tolerancia, as铆 como el Primero y Segundo Tratado de Gobierno de John Locke, quien es considerado como el primero en hacer menci贸n a 鈥淭he Individuals Rights鈥, anteriores y diferente a los Derechos Humanos.
Si bien el proceso comenz贸 en Inglaterra, quienes los llevaron a sus 煤ltimas consecuencias fueron los norteamericanos cuando, cambiando la relaci贸n entre el gobierno y el ciudadano, determinaron el papel del gobierno en relaci贸n a la protecci贸n de Los Derechos Individuales. Y quiz谩 lo m谩s espec铆fico de este cambio fue "el derecho a la b煤squeda de la felicidad", con el reconocimiento del valor 茅tico de los intereses particulares como condici贸n necesaria para el reconocimiento jur铆dico y pol铆tico de Los Derechos Individuales.
Hay restricciones de la libertad individual por los Estados fijados en su c贸digo penal respectivo; restricciones de la libertad individual que son excesivas podemos considerar como violaciones de los derechos humanos. Un ejemplo de una injerencia (sea leg铆tima o no) por el Estado est谩 representado como sigue: 鈥淟as relaciones entre chicos y chicas son un problema de nuestra sociedad, predominantemente joven. Prefieren casarse m谩s tarde en la vida y el per铆odo entre la madurez y el matrimonio es muy sensible. Para resolver este problema necesitamos investigar en el campo de las leyes seculares, el bienestar social, la educaci贸n(anarqu铆a) e, incluso, la pol铆tica. Este problema no puede resolverse meramente con leyes. Debemos tener ayuda de nuestros pensadores religiosos y sociales y adaptar la mejor soluci贸n posible.

Art铆culos 1 y 2
Los art铆culos 1 y 2 recogen principios b谩sicos en los que se sustentan los derechos: libertad, igualdad, fraternidad y no discriminaci贸n.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como est谩n de raz贸n y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros
Art铆culo 1 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaraci贸n, sin distinci贸n alguna de raza, color, sexo, idioma, religi贸n, opini贸n pol铆tica o de cualquier otra 铆ndole, origen nacional o social, posici贸n econ贸mica, nacimiento o cualquier otra condici贸n. Adem谩s, no se har谩 distinci贸n alguna fundada en la condici贸n pol铆tica, jur铆dica o internacional del pa铆s o territorio de cuya jurisdicci贸n dependa una persona, tanto si se trata de un pa铆s independiente, como de un territorio bajo administraci贸n fiduciaria, no aut贸noma o sometida a cualquier otra limitaci贸n de soberan铆a.

Art铆culo 2 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
Art铆culos 3 al 27
Los derechos quedan enunciados en los art铆culos del 3 al 27, y pueden clasificarse, seg煤n Ren茅 Cassin, como sigue: los art铆culos del 3 al 11 recogen derechos de car谩cter personal;
Nadie estar谩 sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos est谩n prohibidas en todas sus formas.
Nadie ser谩 sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad

Art铆culos 4, 5 y 11.1 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
Los art铆culos 12 a 17 recogen derechos del individuo en relaci贸n con la comunidad;
Toda persona tiene derecho a salir de cualquier pa铆s, incluso del propio, y a regresar a su pa铆s.
Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
Art铆culos 13.2 y 17.1 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
Los art铆culos 18 a 21 recogen derechos de pensamiento, de conciencia, de religi贸n y libertades pol铆ticas
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religi贸n; este derecho incluye la libertad de cambiar de religi贸n o de Creencia, as铆 como la libertad de manifestar su religi贸n o su creencia, individual y colectivamente, tanto en p煤blico como en privado, por la ense帽anza, la pr谩ctica, el culto y la observancia.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opini贸n y de expresi贸n; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaci贸n de fronteras, por cualquier medio de expresi贸n.

Art铆culos 18 y 19 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
Y los art铆culos 22 a 27 derechos econ贸micos, sociales y culturales.
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, as铆 como a su familia, la salud, el bienestar, y en especial la alimentaci贸n, el vestido, la vivienda, la asistencia m茅dica

Art铆culo 25 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
Toda persona tiene derecho a la educaci贸n. La educaci贸n debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucci贸n elemental y fundamental. La instrucci贸n elemental ser谩 obligatoria

Art铆culo 26 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
ART脥CULOS DEL 28 AL 30
Recogen las condiciones y l铆mites con que estos derechos deben ejercerse.
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaraci贸n se hagan plenamente efectivos.

Art铆culo 28 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos
IMPORTANCIA DE LA DECLARACI脫N
Aunque no es un documento obligatorio o vinculante para los Estados, sirvi贸 como base para la creaci贸n de las dos convenciones internacionales de la ONU, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol铆ticos y el Pacto Internacional de Derechos Econ贸micos, Sociales y Culturales, pactos que fueron adoptados por la Asamblea General de Naciones Unidas en su resoluci贸n 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966. Sigue siendo citada ampliamente por profesores universitarios, abogados defensores y por tribunales constitucionales. As铆 mismo el texto adquiere rango constitucional en algunos pa铆ses, como es el caso de Argentina:
Aprobar o desechar tratados concluidos con las dem谩s naciones y con las organizaciones internacionales y los concordatos con la Santa Sede. Los tratados y concordatos tienen jerarqu铆a superior a las leyes.
La Declaraci贸n Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos; (...); en las condiciones de su vigencia, tienen jerarqu铆a constitucional, no derogan art铆culo alguno de la primera parte de esta Constituci贸n y deben entenderse complementarios de los derechos y garant铆as por ella reconocidos. S贸lo podr谩n ser denunciados, en su caso, por el Poder Ejecutivo Nacional, previa aprobaci贸n de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada C谩mara.
Los dem谩s tratados y convenciones sobre derechos humanos, luego de ser aprobados por el Congreso, requerir谩n el voto de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada C谩mara para gozar de la jerarqu铆a constitucional.

Art铆culo 75, inciso 22 de la Constituci贸n de la Naci贸n Argentina (1994)
Tambi茅n la Constituci贸n Espa帽ola de 1978 reconoce la Declaraci贸n:
Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constituci贸n reconoce se interpretar谩n de conformidad con la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por Espa帽a

Art铆culo 10, apartado 2, de la Constituci贸n Espa帽ola (1978)
Abogados internacionalistas continuamente debaten cuales de sus estipulaciones se pueden decir que constituyen derecho internacional consuetudinario. Las opiniones var铆an mucho en cuanto a esto y se cuestionan desde algunas estipulaciones hasta todo el documento.
Seg煤n el libro de R茅cords Guiness, la DUDH es el documento traducido a m谩s idiomas en el mundo (en el 2004 hab铆a sido traducido a m谩s de 330 idiomas).
[editar] Derechos Humanos del siglo XXI: la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos Emergentes
La Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos Emergentes (DUDHE) surge de un proceso de di谩logo de diversos componentes de la sociedad civil, organizado por el Instituto de Derechos Humanos de Catalu帽a en el marco del Foro Universal de las Culturas Barcelona 2004, titulado Derechos Humanos, Necesidades Emergentes y Nuevos Compromisos.1 El 2 de noviembre de 2007, en el marco del Forum de Monterrey (M茅xico) es aprobada la DUDHE.
Los humanos derechos emergentes suponen una nueva concepci贸n de la participaci贸n de la sociedad civil, dando voz a organizaciones y agrupaciones nacionales e internacionales que tradicionalmente han tenido poco o ning煤n peso en la configuraci贸n de las normas jur铆dicas, como las ONG, los movimientos sociales y las ciudades, frente a los retos sociales, pol铆ticos y tecnol贸gicos que plantea la globalizaci贸n y la sociedad global. La DUDHE no pretende sustituir ni quitar vigencia a la Declaraci贸n Universal de Derechos humanos de 1948, ni a los instrumentos nacionales o internacionales de protecci贸n de los derechos humanos, m谩s bien pretende actualizar, complementar, responder a los retos de la sociedad global y actuar como complemento desde el punto de vista de la ciudadan铆a participativa.
Nosotros, ciudadanas y ciudadanos del mundo, miembros de la sociedad civil comprometidos con los Derechos Humanos, formando parte de la comunidad pol铆tica universal, reunidos en ocasi贸n del Foro Universal de las Culturas en Barcelona 2004 y Monterrey 2007, e inspirados por los valores de respeto a la dignidad del ser humano, libertad, justicia, igualdad y solidaridad, y el derecho a una existencia que permita desarrollar est谩ndares uniformes de bienestar y de calidad de vida para todos [...]